Hoy aprenderemos a potenciar conductas positivas y eliminar conducta no deseadas. Lo más importante es saber que la principal guía del comportamiento de nuestros hijos lo marca nuestra atención. El premio gordo que todo niño busca es la compañía, la atención y el amor de papa o mama.
Todo niño emite en mayor cantidad las conductas premiadas por sus padres, es decir, las atendidas. Si yo no juego con mi hijo, no paso tiempo con él, salvo para recriminarle su mal comportamiento, la reprimenda, paradójicamente se convierte en un premio (mama por fin me ve, existo, aunque solo sea para que me grite).
Para que un niño desarrolle positivamente su potencial, es tan sencillo como dedicarle tiempo cuando haga las cosas como esperamos. Charlar con él, jugar…cuando se comporta como esperamos que lo haga, es el principal camino para lograr nuestro objetivo.
Toda conducta desaparece cuando no va seguida de premio (técnica llamada extinción). Si no atiendo, ni para bien ni para mal una conducta no deseada, está tenderá a desaparecer.
Con lo cual, si atiendo las conductas deseadas, e ignoro las indeseadas, cada vez mi hijo se comportará más como yo espero que lo haga. Es así de sencillo, pero lleva su tiempo, inversión y sacrificio. Cuando las cosas funcionan, a demás, estaré creando una relación con mi hijo basada en el cariño, el juego y la diversión, a la vez que le estoy educando.
El castigo solo se recomienda si aparece alguna conducta que por su peligrosidad o inadecuación extrema es necesario erradicarla inmediata o rápidamente.
Si estás leyendo este artículo, probablemente es porque estás preocupado por la conducta de tu hijo, sí es así, sigue los siguientes consejos. El más importante de todos: JUEGA Y CHARLA SIEMPRE QUE PUEDAS CON TU HIJO, SI SE COMPORTA COMO ESPERAS, NO ESCATIMES TIEMPO Y ENERGIA EN DISFRUTAR CON ÉL SI LAS COSAS FUNCIONAN COMO DEBEN. Para el resto de momentos, aplica los siguientes pasos:
- Autorregulación emocional. Es muy importante que yo esté tranquilo, por varias razones:
- Las personas tendemos a sintonizar con quien tenemos delante. Nuestro hijo, recibirá un modelo de aprendizaje importantísimo de autorregulación emocional. No sirve de nada decirle que se tranquilice (eso pone más nerviosos aun), ayuda que yo esté tranquilo, y aprenda de mi ejemplo.
- Porque tengo derecho a tener un buen día, a pesar de lo que ocurra.
- Porque si yo estoy tranquilo, no voy a entrar en una escalada de rivalidad/agresividad con nadie.
- Porque bronca tras bronca, la relación con mi hijo se acaba definiendo por ser una bronca constante para él y para mí.
- Decir las cosas una sola vez en tono normal, dando un tiempo, y retirar atención (centrarme en lo que estaba haciendo antes). Dejo de prestar atención a lo que hace, porque si é se da cuenta de que si no hace algo, ando detrás suyo, o le busco con la mirada, tiene una poderosa razón para no hacer lo que le digo (“Es mejor tener mi atención estando enfadado, que no tenerla, que no existir”).
- Si cumple, le alago, le doy atención, incluso me quedo un rato charlando si puedo. Si no cumple, sin enfadarme, le informo de la consecuencia. La consecuencia siempre debe cumplirse. Lo mejor siempre es aplicar “tiempo fuera”: su edad más un minuto en su habitación, o un lugar donde no pueda distraerse o jugar.
- A la hora de que se cumpla la consecuencia educativa, le doy la orden. Si no cumple, le acompaño y le dejo ahí y me voy a mis labores (retirada de atención: si me quedo regañándole le estoy confiriendo un enorme poder, controla mi vida).
- Algunos niños tiene ya conductas muy enquistadas y desafían el tiempo fuera. Se le vuelve a llevar las veces que haga falta al lugar escogido, hasta que cumpla el tiempo completo. Al principio costará mucho. Con las repetidas experiencias aprenderá a respetarlo. Es una inversión a medio/largo plazo. Al principio es incluso natural que se dé un incremento de la conducta no deseada.
ERRORES FRECUENTES
- Gritar: al principio funciona, pero se habitúa. Cada vez tendré que gritar más. Le estaré enseñando a gritar porque aprende de mi cómo resolver los problemas. Puedo estar creando una relación a largo plazo basada en el conflicto, y así se relacionará con los demás.
- Pegar: al principio funciona, pero se habitúa. Cada vez tendré que darle más fuerte. Le estaré enseñando a pegar, porque aprende de mí cómo resolver los problemas. Puedo estar creando una relación a largo plazo basada en la agresión, y así se relacionará con los demás.
