GESTIONAR EL ENFADO DE TU HIJO

 

GESTIONAR EL ENFADO DE TU HIJO

CANALIZA LA RABIA DE TU HIJO

Esta es una guía paso a paso para gestionar los episodios de rabia de tu hijo. Ayudar a un niño, o adolescente, que está muy nervioso, muy enfadado, e incluso fuera de sí, no es nunca fácil. En este texto vamos a ver una serie de pasos que nos ayudarán a dar salida a la situación:

  1. DETECCIÓN DE SEÑALES

El primer paso es esencial. Si detectamos cuando nuestro hijo está en proceso de escalada, podremos anticiparnos a la situación temida. Debemos fijarnos en:

  • Expresión facial.
  • Posición y tensión corporal.
  • Tono de voz.
  • Activación fisiológica: sudoración, inquietud.
  1. RETROINFORMACIÓN

Le señalaremos los signos percibidos: “¿Qué tal estás? Me da la impresión de que estás un poco nervioso. Tienes cara de preocupación, no dejas de moverte, se te nota preocupado. ¿Quieres que hablemos?”

  1. TIEMPO FUERA

Si no sale bien. Si resulta complicado el manejo de la situación, por su estado de alteración, se le invita a ir a despejarse, o reflexionar ala habitación. Se le da la premisa de que sea el mismo el que vuelva cuando se sienta mejor, o más tranquilo. Se le pregunta si quiere que le acompañemos, siempre que no seamos el objeto de su enfado.

Si ya está en fase de conductas inadecuadas o enfrentamiento. Se le ordena que se retire, tantos minutos como años tiene: “Vete un momento a la habitación para reflexionar sobre lo que estás haciendo, y como lo estás haciendo. Si quieres hablar conmigo, primero cálmate”. Dejaremos claro que solo cuando su comportamiento sea adecuado, le prestaremos la atención que reclama. Cuando el tiempo pase, y si se ha calmado intentaremos solucionar el problema.

Si el niño es pequeño, seguramente aquí terminará el episodio. Si se trata de un adolescente, algo más oposicionista, e incluso que usa la fuerza, nos ayudaremos de los siguientes pasos:

  1. CORTE DE ESCALADA 

Si el chico no se muestra receptivo, y comienza a mostrar conductas disruptivas, de forma sosegada le damos información de lo que está haciendo, y como lo está haciendo, para que tome conciencia de su estado. Intentamos restablecer el autocontrol.

“Estás gritándome.Para. Acércate. Mírame a los ojos. Respira. Háblame con respeto, igual que lo estoy haciendo yo. Siéntate.” “Sí quieres que hablemos, primero debes estar en condiciones de ello, nos sentaremos solucionar el problema cuando lo hagas adecuadamente”

En ese momento nos pondremos a hacer cualquier otra cosa. Hasta que se comporte adecuadamente.

En ocasiones no nos damos cuenta, pero una de las formas de aplacar la agitación, es facilitarle que adopte una postura física coherente con una situación de tranquilidad y reposo. Si está en pie, con el torso tenso y los puños apretados, es más probable que mantenga una actitud desafiante. La mejor opción es invitarle a que se siente, para que busquemos alguna solución a su problema. En una postura reposada, es más fácil que la tensión fisiológica descienda, y por lo tanto su activación. Nosotros debemos ser modelo. Si queremos que se siente debemos sentarnos, si queremos que hable en buen tono, debemos hacer lo propio. Somos los adultos, debemos mantener la calma y serejemplo.

Si se sigue mostrando desafiante, y no podemos evitarle, para cortar la dinámica, disponemos de algunas herramientas asertivas de las que podemos echar mano:

DISCO RAYADO

Repetición serena de las palabras que expresan nuestros deseos.

Efectos clínicos: Esta técnica nos permite sentirnos a nuestras anchas e ignorar las trampas verbales manipulativas, los cebos dialécticos, la lógica irrelevante, sin apartarnos del punto en el que deseamos insistir.

Repetir una y otra vez lo que queremos, sin enojarnos, irritarnos, ni levantar la voz, acabando las frases siempre con nuestro objetivo.

BANCO DE NIEBLA

Técnica que enseña a aceptar las críticas manipulativas, reconociendo serenamente ante nuestros críticos la posibilidad de que haya parte de verdad en lo que dicen, sin que por ello abdiquemos.

En este procedimiento, el sujeto repite o parafrasea lo que acaba de decir la otra persona, añadiendo luego “(…) pero lo siento, no puedo hacer eso”.

Convenir la posibilidad 

“¡Me pareces un completo egoísta!”

“Puede que a veces me comporte egoístamente”

Observar que la aceptación no es del “ser” sino del comportamiento.

LA ASERCIÓN NEGATIVA

La técnica consiste en aceptar nuestros errores y faltas (sin tener que excusarnos por ellos) mediante el reconocimiento decidido y comprensivo de las críticas, hostiles o constructivas, que se formulan a propósito de nuestras cualidades negativas.

“Es verdad”

“Tienes razón”

IGNORAR SELECTIVAMENTE

Consiste en atender, o no atender, selectivamente a aspectos específicos del habla de la otra persona.

Por ejemplo, no se contesta a las manifestaciones injustas u ofensivas, sino que se contesta solamente a las expresiones que no son destructivas, productoras de culpa o injustas.

SEPARAR LOS TEMAS

Por ejemplo, la otra persona puede asociar el que le prestemos el coche con el que seamos su amigo/a, o que tengamos que hacer lo que él/ella quiera porque le amamos.

Al separar los diferentes temas, somos más capaces de discriminar lo que la otra persona nos está pidiendo, de modo que podamos formular una respuesta apropiada, sin necesidad de dejar las cosas sin resolver.

OFRECER DISCULPAS

A veces, podemos sentirnos mal por haber tenido poco respecto o por haber abusado de otro individuo. En este caso, el ofrecer disculpas es una acción legítima. Por medio de este procedimiento, disculpamos la conducta que fue injusta o molesta para la otra persona.

La disculpa, además hace que reconozcamos los sentimientos de la otra persona y permite que esta sepa que nos hemos dado cuenta de lo que sucedió.

  1. RESOLUCIÓN

El objetivo final es conseguir atrasar las demandas, sean cuales sean, porque si cedemos en su estado de enfado, utilizará siempre el recurso del enfado y el enfrentamiento para conseguir lo que quiere. Deberemos conseguir capear el temporal. Retirar la atención en la medida de lo posible. Y solo cuando es capaz de mantener las formas, y esta relajado y tranquilo nos sentaremos a tratar el tema que le inquieta. Dejaremos pasar el tiempo quesea necesario.

Sentarnos a hablar con él no significa ceder en susdemandas. Aceptaremos lo que sea aceptable y negaremos lo que no consideremos adecuado o conveniente.

El procedimiento continuará entonces así:

  1. VENTILACIÓN EMOCIONAL

Fomentamos a hablar de las preocupaciones y las razones que le motivan a tener ese comportamiento. Se le deja hablar libremente. Es su tiempo, por lo que procuramos intervenir lo menos posible. Hay que darle espacio.

“Cuéntame, ¿qué te está pasando?”

  1. EMPATÍA Y SOLUCIÓN

Mensajes empáticos para que se sienta escuchado y apoyado. Generalmente la gente levanta la voz porque percibe que no le hacen caso, se sienten ignorados. Si se siente escuchado es mucho más probable que baje el tono.

“Por lo que me dices, parece que estas en una situación difícil…”

“¿Cómo te hace sentir esto que te está pasando?”

“¿De qué manera piensas que te podríamos ayudar nosotros?”

En cuanto a la solución del problema, tenemos dos salidas:

  • Resolución conductual: cuando cambiando el entorno, o actuando, podemos solucionar el problema. Podemos ofrecer alternativas.
  • Resolución emocional: a veces no tenemos control sobre lo que nos afecta. Cuando surge este tipo de problemática, lo único que podemos hacer es manejar nuestros sentimientos, y aceptar la situación lo mejor posible. 
  1. CONDUCTAS ALTERNATIVAS

Se le invita a reflexionar mediante preguntas sobre si con esas conductas ha conseguido lo que quería. La respuesta siempre debe ser no, si no algo hemos hecho mal. El siguiente paso es preguntarle sobre cuál hubiera sido la mejor estrategia para intentar conseguir sus objetivos. Y Así conducirle a diseña una forma diferente para actuar la próxima ve que se le dé la siguiente situación. Si se ha conseguido que sea el mismo, mediante la guía de nuestras preguntas, el que decida la forma de actuar, es más fácil que realmente recurra a esa conducta alternativa.

  1. INFORMACIÓN DE CONSECUENCIA Y APLICACIÓN

Cuando el suceso se haya resuelto, deberemos reflexionar acerca de poner algún tipo de consecuencia negativa por las conductas que hayan sido inadecuadas.

Se le avisará de las consecuencias, y estas deben ser siempre aplicadas.

Si no se ponen consecuencias, el chico no aprenderá a responsabilizarse de su conducta.

Si se le retira o perdona el castigo, volverá a ponerse agresivo, porque su conducta no ha tenido repercusiones.

¡¡¡¡Ánimo!!!No es nada fácil enfrentarse a estas situaciones. Práctica, práctica y práctica. Si es necesario ejercítate con alguien, como si fuera un teatro, para automatizar tus respuestas.